
eFootball™
4,535.38K Reseñas
Detalles de la aplicación
- Versión
- 11.0.1
- Actualizado el
- Licencia
- Free
- Descargas
- 100.000.000+
- Desarrollador
- KONAMI
- Categorías
- Deportes
- Plataforma
- Android, iOS
Capturas de pantalla








Análisis de AppCompare
En una casa donde el móvil pasa de una persona a otra, un juego de fútbol puede convertirse fácilmente en el plan improvisado de una pausa: alguien disputa un partido mientras espera, otra persona mira y comenta las jugadas, y luego el teléfono vuelve a la mesa. eFootball™ encaja bien en ese uso por ser un juego deportivo centrado en el fútbol y por permitir jugar con usuarios de todo el mundo. En mi experiencia, lo mejor es entrar con expectativas claras: ofrece una forma accesible de llevar partidos al móvil, pero no sustituye la comodidad de jugar en una pantalla grande ni conviene tratarlo como un entretenimiento sin límites de tiempo o gasto.
Un partido rápido en un móvil compartido
La propuesta de KONAMI es fácil de entender para quien conoce el fútbol: controlar un equipo, leer los movimientos y tratar de crear ocasiones. Esa familiaridad hace que el juego resulte atractivo incluso para alguien que no suele instalar juegos deportivos. En una tarde en casa, por ejemplo, una persona puede jugar mientras otra espera su turno o comenta qué habría hecho en una jugada. Para que esa rotación sea agradable, lo más práctico es acordar de antemano quién usa el dispositivo y evitar interrumpir un partido en marcha.
El móvil compartido también cambia la experiencia. Los controles táctiles dejan el juego siempre a mano, pero una pantalla pequeña puede exigir más atención que una consola o un televisor. Si varias personas están alrededor, se puede disfrutar como actividad breve y social; si la intención es seguir cada acción con precisión, el ruido, las interrupciones y el espacio reducido pueden pesar más. Yo lo elegiría para ratos casuales y dejaría los partidos más concentrados para cuando el teléfono esté disponible sin prisas.
El acceso gratuito facilita probarlo antes de decidir si merece quedarse instalado. Aun así, gratuito no significa que todo el uso tenga necesariamente el mismo coste: hay compras dentro de la aplicación, con importes que van desde 0,20 € hasta 114,99 € cuando se facturan a través de Google Play. En un hogar donde varias personas usan el mismo dispositivo, conviene hablar de esas compras antes de jugar y comprobar quién puede confirmar pagos en el teléfono. Esa conversación sencilla evita que una prueba casual termine en un gasto que nadie esperaba.
Antes de pasar el teléfono
La cuestión importante no es solo quién juega, sino con qué continuidad. Si cada persona toma el móvil para una partida y lo devuelve, la experiencia es sencilla. Si varias quieren alternar durante una sesión, vale la pena establecer turnos y dejar que quien está jugando termine sin presión. En un juego de fútbol, una pausa en el momento equivocado puede cortar la concentración; además, el siguiente jugador quizá prefiera empezar desde el principio en vez de hacerse cargo de una partida ajena.
Yo también distinguiría entre compartir el aparato y compartir la identidad de juego. No es buena idea dar por hecho que todo progreso, ajuste o decisión pertenece a todos por igual. Antes de que otra persona toque el juego, acordaría qué puede cambiar y qué no: por ejemplo, limitarse a jugar una partida y dejar intacta cualquier configuración que el titular prefiera conservar. No hace falta convertirlo en una regla complicada; basta con evitar que “solo voy a probarlo” se transforme en una sesión que modifica cosas sin permiso.
Una configuración doméstica sin sorpresas
Para empezar, comprobaría que el móvil tenga espacio y batería suficientes para la sesión prevista, y que el sistema operativo sea compatible: el requisito mínimo es Android 7.0. La versión actual es la 11.0.1, así que mantener la instalación al día ayuda a empezar desde una versión vigente. Si el dispositivo pertenece a otra persona, pediría permiso antes de instalar y antes de aceptar cualquier compra o cambio. Es una norma básica, pero en un teléfono compartido protege tanto al dueño como a quien solo quería probar el juego.
La conexión merece atención práctica porque el juego invita a enfrentarse a usuarios de distintas partes del mundo. Si una partida se vuelve lenta o incómoda, no asumiría de inmediato que los controles son el problema: probar en un lugar con una conexión más estable puede ayudar a distinguir entre dificultad de manejo y condiciones de red. También evitaría iniciar un partido cuando sé que tendré que dejar el móvil enseguida. En juegos competitivos, una interrupción no solo molesta a quien juega, sino que puede estropear el rato de todos los que esperan.
En cuanto a la organización, un acuerdo útil es reservar un momento para jugar y otro para devolver el teléfono a su uso habitual. En una casa, eso puede significar no ocupar el móvil compartido durante una llamada o una tarea pendiente, y avisar si se va a tardar más de lo previsto. No son funciones del juego, sino hábitos que hacen que el entretenimiento encaje mejor en la rutina y reduzca las discusiones por el dispositivo.
Coordinar turnos y expectativas
El componente frente a otros jugadores aporta un motivo claro para querer repetir, pero también significa que no siempre se puede tratar la partida como algo que se detiene sin consecuencias. Antes de ceder el móvil, yo preguntaría si la otra persona quiere ver el partido o tomar un turno después. Así se evita la escena habitual de alguien esperando con el teléfono en la mano mientras el jugador dice “una más” una y otra vez. Si el tiempo es limitado, acordar una duración razonable antes de empezar funciona mejor que negociar en mitad de la sesión.
También ayuda separar el juego compartido del aprendizaje. Una persona que ya conoce los controles puede explicar una acción concreta después del partido, en vez de dar instrucciones constantemente mientras otra intenta jugar. Así quien está empezando puede descubrir a su ritmo cómo leer el campo y reaccionar, y quien tiene más experiencia no convierte la partida en una clase obligatoria. Para una familia o grupo de compañeros, ese pequeño cambio hace que la experiencia sea más acogedora para quien todavía no domina los juegos de fútbol.
La calificación media de 4,5, basada en alrededor de 19 millones de valoraciones, sugiere que ha encontrado un público amplio. También supera los 100 millones de instalaciones y reúne unas 35.000 reseñas. Esas cifras dan contexto sobre su alcance, pero no predicen si gustará a cada jugador: quien disfruta afinando decisiones en el campo probablemente conectará más que quien solo busca una actividad tranquila que pueda abandonar en cualquier instante.
Edad, confianza y compras
Su clasificación PEGI 3 lo sitúa como una opción apta para público muy joven en cuanto a la edad indicada. Aun así, en un hogar con niños yo no usaría la clasificación como único criterio. El juego incluye compras integradas, por lo que es sensato explicar que algunos elementos pueden implicar pagos y dejar claro que cualquier compra debe consultarse con una persona adulta. La diferencia entre poder jugar gratis y comprar algo dentro del juego es fácil de pasar por alto cuando el dispositivo lo usan varias personas.
En el móvil compartido, la confianza también se construye con límites sencillos: no introducir datos o realizar acciones en nombre de otra persona sin permiso, y devolver el aparato en el estado en que se recibió. Si un adulto permite que un menor juegue, puede acompañar las primeras sesiones y comprobar que el niño entiende cuándo está jugando y cuándo una opción podría costar dinero. No hace falta alarmarse, pero sí conviene que la familia tenga una regla común sobre pagos y uso del teléfono.
El juego puede ser una buena puerta de entrada para hablar de fútbol, paciencia y deportividad: ganar no siempre sale, y enfrentarse a otras personas exige aceptar que el resultado no depende únicamente de uno. En mi opinión, esa conversación funciona mejor después de una partida que durante ella. Si el ambiente se tensa o alguien se frustra, hacer una pausa es preferible a convertir cada resultado en motivo de discusión.
Cómo se siente frente a otras opciones
Entre los juegos de fútbol para móvil, eFootball™ se distingue por poner en primer plano la idea de jugar contra usuarios de todo el mundo. Frente a alternativas más orientadas a una experiencia ligera o a partidas que se sienten como un pasatiempo sin compromiso, aquí el atractivo está en implicarse en el partido y prestar atención a lo que ocurre en el campo. Ese enfoque beneficia a quien quiere competencia y perjudica a quien solo busca una distracción que no demande concentración.
La comparación con una consola también tiene límites claros. En el teléfono ganas disponibilidad: puedes echar una partida sin preparar un salón ni encender otro aparato. A cambio, juegas en una pantalla más pequeña y dependes de los controles táctiles, algo que no gustará a quienes prefieren botones físicos o una imagen grande. Si ya tienes una rutina de fútbol en consola y buscas la misma sensación, el móvil puede ser un complemento práctico, pero no lo daría por sustituto directo.
Frente a un juego de mesa o a ver un partido juntos, ofrece participación activa, aunque no siempre la misma conversación compartida. Mientras alguien juega, los demás suelen mirar o esperar; por eso funciona mejor cuando el grupo disfruta comentando el fútbol o se turna, no cuando todos quieren intervenir a la vez. Esa diferencia ayuda a elegir el momento adecuado: es un plan de juego por turnos más que una actividad colectiva en la que todos participan simultáneamente.
Para quién lo recomendaría en casa
Lo recomendaría a aficionados al fútbol que quieran jugar desde el móvil, a personas curiosas por competir con otros usuarios y a hogares donde sea fácil acordar turnos y controlar las compras. También puede funcionar para quien desea probar un juego deportivo sin pagar por descargarlo. KONAMI lleva el proyecto desde su lanzamiento el 23 de mayo de 2017, y la versión 11.0.1 muestra que la aplicación ha seguido avanzando desde sus comienzos; para decidir si encaja, lo más útil es valorar cómo se siente en el dispositivo concreto y si el estilo de juego resulta entretenido para quien lo va a usar.
Lo dejaría pasar si buscas algo que se pueda interrumpir constantemente sin afectar la partida, si el móvil compartido debe estar disponible a cada momento o si no quieres gestionar compras integradas. Tampoco sería mi primera elección para jugar en grupo cuando todos esperan participar al mismo tiempo: un juego cooperativo local o una actividad fuera del móvil puede encajar mejor en ese caso. Y si lo que más te importa es la comodidad de una pantalla grande y controles físicos, una opción de fútbol para consola será más adecuada.
Mi veredicto para un hogar con un solo móvil
La mejor forma de disfrutarlo en un dispositivo compartido es acordar turnos, compras y límites antes de empezar. Con esas expectativas, eFootball™ ofrece una manera directa de llevar el fútbol al móvil y de disputar partidos con una comunidad amplia. Su propuesta gratuita facilita probarlo, mientras que la competencia y las compras integradas piden algo más de atención que un juego completamente casual.
En conjunto, me parece una buena elección para aficionados que quieran jugar por su cuenta y compartir después el teléfono de forma ordenada. No lo elegiría como entretenimiento familiar automático ni como solución perfecta para cada rato libre: las interrupciones, la pantalla pequeña y la gestión de gastos pueden ser un obstáculo según el hogar. Si en casa gustan el fútbol y los turnos claros, merece una prueba; si se busca una experiencia tranquila, simultánea y sin decisiones de compra, elegiría otra clase de juego.
El nombre eFootball™ resume una propuesta concreta: llevar partidos de fútbol al móvil y poner al jugador frente a otros usuarios. Mi recomendación final es sencilla: instálalo solo si el dispositivo y el tiempo de juego están disponibles, prueba cómo se adapta a tus controles y acuerda con quienes comparten el teléfono qué límites mantener. Así se disfruta por lo que ofrece sin pedirle que resuelva situaciones para las que no está pensado.
Ventajas
- Plantillas y equipaciones actualizadas con frecuencia.
- Permite personalizar la formación y el estilo de juego del equipo.
- Incluye eventos y desafíos para obtener recompensas.
- Los controles táctiles ofrecen opciones para pases
- tiros y regates.
- Se puede jugar gratis
- aunque incluye compras dentro de la aplicación.
Contras
- Necesita conexión a Internet para la mayoría de sus modos.
- El progreso puede depender de eventos y recompensas limitados en el tiempo.
- Algunos futbolistas y objetos se obtienen mediante sorteos aleatorios.
- Las actualizaciones y los recursos pueden ocupar bastante espacio.
- El rendimiento y la fluidez varían según el dispositivo.
Preguntas frecuentes sobre eFootball™
¿Qué es eFootball™ y qué tipo de experiencia ofrece?
eFootball™ es un juego de fútbol gratuito de Konami que permite disputar partidos con clubes y selecciones, además de crear y mejorar un equipo propio. Su propuesta se centra en encuentros en línea y eventos que cambian con el tiempo. La experiencia puede variar según el dispositivo, la conexión y las actualizaciones; conviene consultar los requisitos y la información de la tienda antes de instalarlo.
¿eFootball™ se puede descargar y jugar gratis?
La descarga de eFootball™ es gratuita, pero el juego incluye compras opcionales dentro de la aplicación, por ejemplo, para obtener monedas u otros elementos relacionados con la formación del equipo. No es necesario comprar contenido para probarlo, aunque el progreso y el acceso a ciertos jugadores pueden llevar tiempo. Antes de descargarlo, revisa la ficha de la tienda y configura las opciones de compra del dispositivo si juegan menores.
¿Se necesita conexión a Internet para jugar eFootball™?
Sí, es recomendable contar con una conexión estable: muchas de las funciones principales, como los partidos en línea, los eventos y la gestión vinculada a los servicios del juego, dependen de Internet. La calidad de la conexión puede afectar la fluidez de los encuentros y provocar retrasos o desconexiones. Comprueba también si tu plan de datos es adecuado, especialmente si vas a jugar fuera de una red Wi‑Fi.
¿eFootball™ funciona en todos los móviles Android y iPhone?
No necesariamente. La compatibilidad depende del sistema operativo, la memoria disponible y la capacidad del dispositivo para ejecutar el juego. Los gráficos y el rendimiento también pueden cambiar entre modelos, y un teléfono antiguo podría experimentar ralentizaciones, calentamiento o dificultades para instalar actualizaciones. Antes de descargar eFootball™, consulta los requisitos mínimos y el espacio necesario en Google Play o App Store, y deja margen para los datos adicionales.
¿Puedo jugar con amigos y conservar mi progreso en eFootball™?
eFootball™ ofrece opciones de juego en línea, pero las modalidades disponibles para enfrentarse con amigos pueden depender de la plataforma, las actualizaciones y las condiciones del servicio. La posibilidad de compartir progreso entre dispositivos tampoco debe darse por sentada: suele depender de las funciones de vinculación y de las reglas vigentes de Konami. Revisa la configuración de cuenta y las indicaciones oficiales antes de cambiar de móvil o reinstalar el juego.






















